domingo, 23 de diciembre de 2018

Feliz Solsticio de Invierno, Que la Luz te llegue con el Calor que necesites.TAF.·.


BRINDIS SOLSTICIAL

Hoy quiero brindar por mis Hermanos y Hermanas, 
los Masones de manos enlazadas, 
hombres y mujeres libres, de costumbres rectas, 
obreros del Compás y de la Escuadra.
Esos Hermanos que siempre toleraron 
mis errores, mis defectos y mis faltas, 
y me mostraron el sendero iluminado 
de la verdad, la virtud y la templanza.
Que me brindaron apoyo en mi tristeza 
y le infundieron fuerza a mi esperanza, 
y que en momentos de duda me alentaron 
a seguir construyendo mi mañana.
Eslabones del fraterno gremio 
de acacias, espigas y granadas, 
Hermanos de quien vive en infortunio 
y de quien busca paz para su alma.
Compañeros solidarios de mis luchas, 
defensores sinceros de mi causa. 
Hermanos que me dieron su ternura 
con una espontaneidad que no se engaña.
Para todos abierta está mi casa, 
y mi lumbre encendida que los llama. 
Esos Hermanos de todos los momentos 
son los que llevo prendidos en el alma.
Alzo mi copa también por
los que comprendieron su viaje a la montaña 
buscando un sitial en el Oriente 
por donde sale el sol cada mañana.
Al hacerlo evoco al Arquitecto 
a cuya gloria trabajo con mi llana, 
puliendo las aristas de la piedra 
en la cantera del corazón y de mi alma.
En esta fecha del invernal Solsticio 
cuando todo es sombras, soledad y calma, 
escudriño al interior de mis recuerdos 
y encuentro voces, abrazos y miradas...
Veo a mis Hermanos, siempre atentos,
a responderme cuando mi clamor los llama. 
Por ellos brindo con fe, con alegría 
con un sentimiento que a todos los abraza.
"Salud, Fuerza, Unión", son mis deseos 
al apurar este vino en mi garganta, 
la misma que ofrecí aquella noche 
cuando presté mis juramentos en el Ara.

He dicho.
FJMO un C.·.M.·.

sábado, 17 de noviembre de 2018

Claves para amarse a uno mismo ó lo mas parecido al V.I.T.R.I.O.L.*

*LO DEL V.I.T.R.I.O.L 

Cuenta una leyenda que en un pasado remoto los seres humanos éramos dioses. Pero abusamos tanto de nuestros privilegios, que la vida decidió retirarnos este poder y esconderlo hasta que realmente hubiéramos madurado.
El comité de eruditos de la vida sugirió enterrar el poder de la divinidad bajo tierra, en el fondo de los océanos, en la luna... La vida desechó todas estas opciones: "Veo que ignoráis hasta qué punto los seres humanos son tozudos. Explorarán, excavarán o gastarán una fortuna en naves para intentar conquistar el espacio hasta dar con el escondite".
El comité de eruditos se quedó sin saber qué decir. "Según lo que afirmas, no hay lugar donde los seres humanos no vayan a mirar nunca". Tras escuchar estas palabras, la vida tuvo una revelación. "¡Ya lo tengo! ¡Esconderemos el poder de la divinidad en lo más profundo de su corazón, pues es el único lugar donde a muy pocos se les ocurrirá buscar!".




"Más allá del éxito o la respetabilidad, lo que en realidad necesitamos para ser felices se encuentra en nuestro corazón"
"Nos amamos cuando ningún comentario o situación provoca que reaccionemos mecánicamente"

¿QUÉ HAY DE NOSOTROS?
"No hay amor suficiente capaz de llenar el vacío de una persona que no se ama a sí misma" (Irene Orce)
Muchos de nosotros todavía no hemos encontrado ese poder que andamos buscando. Al vivir desconectados de nuestro corazón, intuimos que nos falta algo esencial para ser felices. De ahí que haya personas que no soporten estar consigo mismas, sin hacer nada, a solas con su vacío interior. Y dado que la sociedad nos condiciona para creer que el amor hacia nosotros mismos es un acto de egoísmo, vanidad y narcisismo, solemos esperar que los demás nos amen para dejar de sentirnos incompletos e insatisfechos.
Pero esta búsqueda está condenada al fracaso, pues es precisamente nuestra conexión interna lo único que falta en nuestra vida. Más allá del placer y la satisfacción temporal que nos proporcionan el éxito y la respetabilidad, así como el consumo y el entretenimiento, lo que en realidad necesitamos para ser felices ya se encuentra en nuestro corazón. Seamos honestos: ¿cuánto tiempo, dinero y energía dedicamos en conocernos, cuidarnos y mimarnos? ¿Cuándo fue la última vez que sentimos paz? ¿Qué hemos hecho recientemente para amarnos?
Como en cualquier otro ámbito de la vida, gozar de un saludable bienestar emocional es una cuestión de comprensión, compromiso y entrenamiento.
DE LA ESCASEZ A LA ABUNDANCIA
"La vida te trata tal y como tú te tratas a ti mismo" (Louise L. Hay)
Amarse a uno mismo no tiene nada que ver con sentimentalismos ni cursilerías. Se trata de un asunto bastante más serio. Al hablar de amor, nos referimos a los pensamientos, palabras, actitudes y comportamientos que nos profesamos a nosotros mismos. Así, amarnos es sinónimo de escucharnos, atendernos, aceptarnos, respetarnos, valorarnos y, en definitiva, ser amables con nosotros en cada momento y frente a cualquier situación.
El primer paso para amarnos consiste en conocernos, comprendiendo cómo funcionamos para diferenciar lo que deseamos de lo que verdaderamente necesitamos para ser felices. Y aunque en un primer momento lo parezca, este proceso de autoconocimiento no es un fin en sí mismo. Es el medio que nos permite adueñarnos de nuestra mente, superando a través de la aceptación y el amor nuestros miedos, complejos y frustraciones.
Emocionalmente hablando, solo podemos compartir con los demás aquello que primero hemos cultivado en nuestro corazón. Si no aprendemos a ser felices de forma autónoma e independiente, es imposible que podamos ser cómplices de la felicidad de las personas que nos rodean. No en vano, al vivir tiranizados por nuestras carencias, nos relacionamos desde la escasez, pendientes de que los demás nos den eso que no hemos sabido darnos. Por el contrario, al conectar con nuestra fuente interna de bienestar y dicha, entramos en la vida de los demás desde la abundancia, ofreciéndoles lo mejor de nosotros sin necesitar ni esperar nada a cambio.
ILUMINAR NUESTRA SOMBRA
"La luz es demasiado dolorosa para quienes viven en la oscuridad" (Eckhart Tolle)
Por más buenos que creamos ser, todos funcionamos mediante creencias, motivaciones, aspiraciones, deseos, actitudes y conductas egocéntricas, muchas de las cuales no queremos ver ni reconocer. Por eso, cuando alguien señala nuestros defectos y debilidades solemos ponernos a la defensiva. Más allá de esta reacción infantil, la madurez emocional pasa por comprender y aceptar nuestro lado oscuro, al que los psicólogos denominan "sombra". Paradójicamente, así es como podemos trascenderlo, dejando de proyectar nuestros conflictos internos sobre los demás y sobre el mundo que nos rodea.
Amarse a uno mismo también consiste en sanar las heridas emocionales derivadas de nuestros conflictos internos. Dado que somos especialistas en huir del dolor, al llegar a la edad adulta solemos tapar y protegernos de dichas heridas tras una máscara del agrado de los demás. Y de tanto llevarla puesta, corremos el riesgo de olvidarnos quiénes éramos antes de ponérnosla. Así, para poder ir pelando las capas de la cebolla que nos separan de nuestra verdadera esencia, es muy recomendable adentrarnos en la meditación.
No en vano, el silencio y la soledad permiten que aflore nuestra verdad. Basta con que de vez en cuando dediquemos un rato a estar solos, sin ruidos ni distracciones, observando todas aquellas sensaciones que vayan brotando en nuestro interior, por muy molestas y desagradables que sean. Esta incomodidad -a la que solemos etiquetar como "aburrimiento"- pone de manifiesto que no estamos conectados con nuestro corazón. Y en vez de evitar a toda costa entrar en contacto con nuestro malestar, el aprendizaje consiste en armarnos de valentía para traspasar esta cortina de dolor a través de la aceptación. De hecho, solo cuando lo canalizamos de forma consciente y constructiva podemos liberarnos de su presencia.
DEJAR DE AUTOPERTURBARNOS
"Cuando te amas a ti mismo dejas de encontrar motivos para luchar, sufrir y entrar en conflicto con la vida" (Gerardo Schmedling)
Cuando tomamos el compromiso de amarnos, lo que en verdad estamos asumiendo es la responsabilidad de crear en nuestro interior los resultados de bienestar que antes solíamos delegar en factores externos. Y esto pasa por cuidar nuestro cuerpo y nuestra alimentación. También por encontrar un sano equilibrio entre la actividad, el descanso y la relajación. E incluso por elegir con quién nos relacionamos y a qué nos dedicamos profesionalmente. El síntoma más evidente de que estamos cultivando el amor hacia nosotros mismos es un aumento notable de nuestra energía vital, lo que mejora nuestra salud física y emocional.
Además, al llevar un estilo de vida coherente y equilibrado podemos enfrentarnos al mayor reto de todos: recuperar el control sobre nuestra mente. Solo así podemos nutrir y reforzar nuestra autoestima. Y esto pasa por dejar de perturbarnos por no alcanzar el ideal de la persona que deberíamos ser, al tiempo que comenzamos a aceptarnos y amarnos por la persona que somos.
Al adueñarnos de nuestros pensamientos nos convertimos en los creadores de nuestra experiencia interior. Es decir, de nuestras emociones, sentimientos y estados de ánimo. Y al adueñarnos de nuestra experiencia interior nos convertimos en los amos de nuestro destino. Se sabe que nos amamos cuando ningún comentario, hecho o situación provoca que reaccionemos mecánica e instintivamente. Metafóricamente, a esta "libertad psicológica" también se la denomina "el poder de la divinidad".
LA VERDADERA RIQUEZA
"Solo poseemos aquello que no podemos perder en un naufragio" (Proverbio hindú)
Cuenta una historia que un viajero había llegado a las afueras de una aldea y acampó bajo un árbol para pasar la noche. De pronto, llegó corriendo un joven que, entusiasmado, le gritó: "¡Dame la piedra preciosa!" El viajero lo miró desconcertado y le preguntó: "Lo siento, pero no sé de qué me hablas". Más calmado, el aldeano se sentó a su vera. "Ayer por la noche una voz me habló en sueños", le confesó. "Y me aseguró que si al anochecer venía a las afueras de la aldea, encontraría a un viajero que me daría una piedra preciosa que me haría rico para siempre".
El viajero rebuscó en su bolsa y extrajo una piedra del tamaño de un puño. "Probablemente se refería a ésta. Me pareció bonita y por eso la cogí. Tómala, ahora es tuya", dijo, mientras se la entregaba al joven. ¡Era un diamante! El aldeano, eufórico, lo cogió y regresó a su casa dando saltos de alegría.
Mientras el viajero dormía plácidamente bajo el cielo estrellado, el joven no podía pegar ojo. El miedo a que le robaran su tesoro le había quitado el sueño y pasó toda la noche en vela. Al amanecer, fue de nuevo corriendo en busca de aquel viajero. Nada más verlo, le devolvió el diamante. Y muy seriamente, le suplicó: "Por favor, enséñame a conseguir la riqueza que te permite desprenderte de este diamante con tanta facilidad".








PARA CULTIVAR EL AMOR


1. LIBRO
'El arte de la meditación, de Matthieu Ricard (Urano). Un libro de fácil lectura y muy útil para aquellos que estén interesados en conocer más en profundidad qué es, cómo se practica y cuáles son los beneficios de la meditación.
2. PELÍCULA
'Alice', de Woody Allen. Una comedia que narra la historia de una mujer que al desvivirse por su marido y sus hijos se ha olvidado de atender y cuidar su mundo interior. Y de cómo a raíz de conocer a un excéntrico médico e hipnotizador descubrirá que la raíz de sus problemas es la falta de amor hacia sí misma.
3. MÚSICA
Cualquier disco de Deva Premal & Miten, cuyas canciones son una invitación a adentrarnos en la relajación solos o en compañía.

* ESTE ARTÍCULO APARECIÓ EN LA EDICIÓN IMPRESA DEL DOMINGO, 31 DE OCTUBRE DE 2010 EN EL DIARIO "EL PAÍS"
BORJA VILASECA.

domingo, 11 de noviembre de 2018

Quieres conocer a hombres libres y de buenas costumbres?


 Les dicen MASONES

Sabías que Don Alfonso Morón de la Corte fue periodista y escritor, fue funcionario del ayuntamiento de Huelva, donde trabajó como Oficial Mayor de Intervención durante casi 25 años. Escribió la “Guía Oficial de Huelva de 1917” que aun hoy se conserva como libro de consulta en la biblioteca de la Facultad de Geografía e Historia de Sevilla.

Sabías que las cuchillas de afeitar Gillette, innovadoras en el sistema de afeitado fueron inventadas por un masón de nombre King Camp Gillette.

Sabías que la penicilina fue inventada por un masón de nombre Alexander Fleming.

Sabías que el revolver Colt, el primero con tambor fue invención de un masón de nombre Samuel Colt.

Sabías que la Cruz Roja fue fundada por un masón suizo de nombre Jean-Henri Dunant.

Sabías que John Edgar Hoover quien fue director del FBI durante 48 años fue masón.

Sabías que la Torre Eiffel fue diseñada por el ingeniero masón Alexander Eiffel.

Sabías que el Himno francés la Marsellesa fue escrito por el masón Rouget de Lisle.

Sabías que la Guillotina fue inventada por un masón de nombre Joseph Ignace Guillotin.

Sabías que el primer reglamento de football unificado se redacto en una taberna llamada Freemasons, donde se fundó la primera federación de Football al adoptar el Reglamento de Cambridge.

Sabías que desde 1770 el masón ingles Thomas Dunckerley promovió una disposición donde se prohibía fumar en las logias.

Sabías que Aldrin fue el primer masón en pisar la luna y que en el interior de su traje espacial portaba una pequeña bandera del Supremo Consejo, bandera que se encuentra expuesta en el museo del Scotish Rite Temple de Washington DC.

Sabías que el gran Mago Harry Houdini se inicio masón el 17 de Julio de 1923 en la logia St. Cecile en Nueva York.

Sabías que el primer hombre en alcanzar el polo norte fue el masón Robert E. Peary.

Sabías que las prestigiosas clínicas estadounidenses Mayo fueron fundadas por el Masón Charles H. Mayo.

Sabías que las marcas de Té Lipton y Earl Grey fueron fundadas por masones.

Sabías que Walter Chrysler y Henry Ford fundadores de marcas de automóviles fueron masones.

Sabías que la cadena de Hoteles Hilton tienen origen en el masón Charles C. Hilton.

Sabías que numerosos cantantes de música Country fueron masones como Eddie Arnold, Roy Acuff, Rex Allen, Gene Autry, Roy Clark, Jim Davis, Ferlin Husky, Burl Ives, Eddy Peabody, Tex Ritter, Jimmy Rodgers, Roy Rogers, Mel Tillis y Hank Thompson.

Sabías que las leyendas del Jazz como Louis Armstrong, Duke Ellington y Count Basie fueron masones.

El famoso detective Sherlock Holmes, demostró en varias de sus aventuras que sus conocimientos sobre masonería eran exhaustivos, esos conocimientos obviamente venían de su creador el masón Arthur Conan Doyle.

lunes, 20 de agosto de 2018

POEMA.

LA ACTITUD DE UN MASÓN.                   


Nunca usemos de pretexto
echarle la culpa a otro
para justifcar nuestros propios
errores y decisiones.

Porque si asi fuera,
diria muy poco de nuestra
independencia asi como
de nuestra responsabilidad.

Todos somos dueños de
nuestros cuerpos y de
nuestra propia educacion.

La terquedad como la necedad
son sintomas de ignorancia,
tenemos que cultivarnos para
borrarla de nuestra vida.

La vida nos da oportunidades
no las confundamos con castigos
y maleficios , esas son actitudes
de miedosos y pusilanimes.

Nada que valga la pena
es facil y gratis. todos
tenemos que pagar el
precio de las experiencias.

Pero en nosotros esta el
aprovecharlas para ser mejores
o en expulsarlas para seguir
siendo esclavos de nuesro ego.

https://www.diariomasonico.com

viernes, 17 de agosto de 2018

Hombre Libre y de Buenas Costumbres



Hombre libre es aquel que tiene libertad para expresar sus pensamientos, no acepta imposiciones que atenten contra sus principios, ni está sujeto a la voluntad de un tercero; no está atado a ningún dogma que oscurezca su inteligencia y pervierta sus sentimientos, y carece de vicios que lo esclavicen. Para ser hombre de buenas costumbres deberá obedecer las leyes del país en que reside, venerar a su patria, y honrar a su familia; ser tolerante y respetuoso con las ideas políticas y religiosas de sus semejantes. Imponerse la seriedad de los conceptos, el decoro de las formas y observar una conducta moral y la ética en su vida privada y pública. Y para esa lucha que ya tenemos instalada y con la que ingresamos al nuevo milenio, nuestra Orden cuenta con sobrados elementos, expresados en tradiciones, principios, símbolos, doctrina y, lo más importante, hombres y mujeres masones para hacerle frente con suficiencia en la medida que concienciemos este fenómeno y recreemos algunas básicas cuestiones propias,  comenzando por nuestro orden interno.

He dicho.

martes, 14 de agosto de 2018

Le preguntaron a Rumi, maestro espiritual persa del siglo. XIII:



¿Qué es el veneno?
- Cualquier cosa más allá de lo que necesitamos es veneno. Puede ser el poder, la pereza, la comida, el ego, la ambición, el miedo, la ira, o lo que sea ...
¿Qué es el miedo?
- La no aceptación de la incertidumbre. Si aceptamos la incertidumbre, se convierte en aventura.
¿Qué es la envidia?
- La no aceptación de la bienaventuranza en el otro. Si lo aceptamos, se torna en inspiración.
¿Qué es la ira?
- La no aceptación de lo que está más allá de nuestro control. Si aceptamos, se convierte en tolerancia.
¿Qué es el odio?
- La No aceptación de las personas como son. Si las aceptamos incondicionalmente, a continuación, se convierte en amor.
¿Qué es la madurez espiritual?
1. Es cuando se deja de tratar de cambiar a los demás y nos concentramos en cambiarnos a nosotros mismos.
2. Es cuando aceptamos a las personas como son.
3. Es cuando entendemos que todos están acertados según su própia perspectiva.
4. Es cuando se aprende a "dejar ir".
5. Es cuando se es capaz de no tener "expectativas" en una relación, y damos de nosotros mismos por el placer de dar.
6. Es cuando comprendemos que lo que hacemos, lo hacemos para nuestra propia paz.
7. Es cuando uno deja de demostrar al mundo lo inteligente que se es.
8. Es cuando dejamos de buscar la aprobación de los demás.
9. Es cuando paramos de compararnos con los demás.
10. Es cuando se está en paz consigo mismo.
11. La madurez espiritual es cuando somos capaces de distinguir entre "necesidad" y "querer" y somos capaces de dejar ir ese querer ...
Por último y lo más importante! *
12. Se gana la madurez espiritual cuando dejamos de anexar la "felicidad" a las cosas materiales!
Un bello mensaje que me encontró a mí, el día de hoy, para leer y releer hasta comprender.

jueves, 9 de agosto de 2018

La Tolerancia en la Masoneria




“Todos los hombres estamos llenos de flaquezas y errores, razón por la cual debemos aprender a perdonarnos recíprocamente, como dicta la primera ley de la naturaleza. La discordia es la gran calamidad que padece todo el género humano y la tolerancia supone su único remedio.»
Voltaire
Si es posible categorizar las diversas virtudes que enseña la masonería, me atrevo a señalar que la primera es la tolerancia, entendida como el respeto a la diversidad, el respeto a los demás y el respeto a uno mismo.
Si no somos capaces de admitir en los demás la posibilidad de ser distintos en su forma de
ser y de pensar; es decir, si no somos capaces de aceptar las diferencias y sopesarlas para determinar con libertad si nosotros mismos podemos asumir o desechar las ideas o pensamientos ajenos, entonces no seremos capaces de conocernos en nuestros propios defectos y virtudes.
En el proceso del aprendizaje y en la construcción del templo interior, la tolerancia aparece como la principal virtud que se le dice al recien iniciado, que debemos cultivar.
En sentido literal se dice que la tolerancia consiste en permitir el mal sin aprobarlo. Pero la literalidad podría inducirnos al error de creer ser tolerantes cuando nos quedamos callados o como se dice popularmente “nos hacemos de la vista gorda” frente a las actitudes de los demás, por más perniciosas que éstas sean. Esta no es la acepción que aceptamos respecto de la tolerancia.
Ser tolerante no implica la aceptación pasiva de los actos ajenos, sino la aceptación de maneras de ser y de obrar distintas de la nuestra y la exigencia de reciprocidad en cuanto a nuestro derecho a pensar, creer y vivir de una manera coherente con el respeto por el derecho de los otros, dejando a salvo nuestro derecho de discrepar o mantener una posición respetable y propia.
Las normas naturales, legales y sociales nos obligan a actuar dentro de un marco de respeto por el derecho de los demás, pero cuando este límite es rebasado o roto, o cuando una autoridad, una organización o una persona invaden el ámbito de nuestro propio derecho, tenemos el justo derecho de reaccionar.

Por tanto, practicar la tolerancia no significa dejar ser o dejar pasar cualquier cosa, no significa actuar con indiferencia, altanería o aspereza, pero menos aún permitir el abuso o la arbitrariedad, sino buscar la justicia y la equidad, el respeto, la consideración y la benevolencia, y aceptar que pueden existir diferencias entre nosotros.
La tolerancia consiste en «respetar a la diversidad», en tener una actitud de consideración hacia la diferencia, en una disposición a admitir en los demás una manera de ser y de obrar distinta de la propia, en la aceptación del pluralismo, en la aceptación de puntos de vista diferentes y legítimos.
En nuestro caso, no solamente se trata de establecer los puentes para que las diversas etnias y pueblos que conforman nuestro país se integren en un ideal común de nación, bajo un sincero manto de respeto como ciudadanos con igualdad de derechos sin importar nuestra procedencia, origen, raza, sexo, religión, idioma u opinión, sino de establecer también los puentes con nosotros mismos, en tanto que requerimos cambiar y modelar nuestros propios sentimientos y acciones para tener la capacidad de aceptar que tenemos defectos y virtudes al igual que todas las demás personas y luchar por liberarnos de las pasiones, los rencores, los odios, los miedos, los prejuicios, la maldad y el fanatismo. Cambiar primero nosotros mismos, desde dentro, para poder lograr el cambio que esperamos en la sociedad.
Convencernos que la práctica de esta virtud forma parte de la búsqueda de la luz tiñe irremediablemente nuestro ser de tal forma que en nuestra vida diaria tenemos que esforzarnos continuamente para actuar en concordancia con estos principios.
Por eso es que nos cuesta aceptar que en nuestra propia sociedad, todavía persista la discriminación, el racismo, el odio y el fanatismo que generan violencia e incomprensión.

El impulso conciente de la práctica de la tolerancia nos ayuda a comprender que a cada minuto en la vida diaria el esfuerzo por permitir que los demás se expresen con libertad a su vez nos permite una vida personal más plena. Esto exige mayor comprensión hacia nuestras esposas como mujeres y compañeras de vida, mayor comprensión hacia nuestros hijos en el ámbito de su propio tiempo, a nuestros familiares, a nuestros empleados, a nuestros empleadores, a nuestros vecinos, a nuestros amigos, y nos permite generar una cultura de paz, armonía y amor, que es el fin que persigue nuestra orden.
Para finalizar, me permito parafrasear parte del discurso final de Charles Chaplin (quien también perteneció a la orden masónica) en su obra cinematográfica EL GRAN DICTADOR:
“Me gustaría ayudar a todo el mundo si fuese posible: a los judíos y a los gentiles, a los negros y a los blancos (...). La vida puede ser libre y bella, pero necesitamos humanidad antes que máquinas, bondad y dulzura antes que inteligencia (...). No tenemos ganas de odiarnos y despreciarnos: en este mundo hay sitio para todos (...). Luchemos por abolir las barreras entre las naciones, por terminar con la rapacidad, el odio y la intolerancia (...). Las nubes se disipan, el sol asoma, surgimos de las tinieblas a la luz, penetramos en un mundo nuevo, un mundo mejor, en el que los hombres vencerán su rapacidad, su odio y su brutalidad.

También, me atrevo a recitar la oración por la Tolerancia del también masón, Voltaire:[1]
Aclaracion : yo me permito cambiar la palabra “Dios” por “Madre Naturaleza” con todo mis respeto.
“No es, por consiguiente, a los hombres a quienes me dirijo,sino a Ti,
Madre Natural de todos los seres, de todos los mundos y de todos los tiempos,
si le es permitido a pobres criaturas perdidas en la inmensidad e inadvertidas para el resto del universo osar pedirte algo,
a Ti que nos has dado todo,
a Ti el de los secretos eternos e inmutables.
¡Dígnate mirar con piedad los errores inherentes a nuestra naturaleza!
¡Que esos errores no sean la causa de nuestras calamidades!
Tú no nos has dado un corazón para odiar ni manos para estrangularnos.
¡Haz que nos ayudemos mutuamente a soportar la carga de una vida penosa y perecedera!
¡Que las pequeñas diferencias entre los vestidos que cubren nuestros débiles cuerpos,
entre nuestras lenguas insuficientes,
entre nuestros ridículos usos,
entre nuestras leyes imperfectas,
entre todas nuestras opiniones insensatas,
entre nuestra condición tan desproporcionada a nuestros ojos y tan igual ante Ti.
¡Que todos estos pequeños matices que distinguen a los átomos que llamamos hombres no sean dignos de odio y persecución!
¡Que los que encienden las velas al mediodía para celebrarte toleren a los que se contentan con la luz de tu sol!
¡Que los que cubren sus ropajes con una tela blanca para decir que es preciso amarse, no detesten a los que dicen lo mismo bajo un manto de lana negra!
¡Que sea igual adorarte en una jerga formada con una antigua lengua, que en una jerga más moderna!
¡Que aquéllos cuyo vestido va teñido en rojo o en violeta y que dominan en una pequeña parcela del pequeño montón de barro que es este mundo
y que poseen algunos fragmentos redondeados de un cierto metal, disfruten sin orgullo de lo que llaman grandeza y riquezas,
y que los demás les miren sin envidia,
pues Tú sabes que en todas estas vanidades no hay nada que envidiar ni de qué enorgullecerse!.
¡Será posible que se acuerden todos los hombres de que son hermanos!
¡Que tengan horror a la tiranía sobre las almas, igual que execran el bandidaje que les arrebata por la fuerza el fruto del trabajo y de la paciente industria!
¡Si los azotes de la guerra son inevitables,
no nos odiemos,
no nos destrocemos unos a otros en plena paz
y empleemos el instante de nuestra existencia en bendecir igualmente en mil lenguas diversas desde Siam hasta California
Tu bondad, que nos ha concedido este instante!.

Estas hermosas palabras dirigidas a la Madre Naturaleza nos indican que con fuerza de voluntad y el repaso constante de los principios masónicos que se mencionan constantemente en las reuniones masónicas, se podrá intentar siempre alcanzar los elevados propósitos de Libertad, Igualdad y Fraternidad que alumbran a nuestra orden, y que éstos sean los puntos de referencia de una práctica ética que nos permita ser parte de una sociedad libre y fraterna, basada en la tolerancia y el respeto mutuo, sosteniendo con firmeza el mazo y el cincel en la edificación de nuestro templo interior.
Ivo Pino Ramos

Adaptación basada en un artículo del hermano Jorge Luis Quevedo Mera de la Logia
Mantaro Nº 118 (12 de febrero de 2007)


[1] Voltaire; Tratado sobre la Tolerancia